Liderazgo: Del objetivo común, a lo común del objetivo

Una de las cosas buenas que tiene trabajar donde trabajo, es que cuando hago una capacitación en liderazgo, debo hacerla para mucha gente distribuida a lo largo de todo el país y esto implica que por simple iteración, la idea y por ende la reflexión y la profundidad de los contenidos, se va enriqueciendo al verse enfrentada a diferentes realidades, necesidades, problemáticas y puntos de vista. Esto mismo lo vuelve más desafiante y entretenido para el equipo de relatores/as, razón por la cual me encuentro escribiendo este artículo. Se me hace entretenido hacerlo.

En este contexto, hemos ido profundizando una reflexión acerca del modo de ejercer el Liderazgo en contextos donde “el cargo” no constituye por si solo, autoridad. Efectivamente, existen instituciones donde la jerarquía que señala el cargo, le otorga a la persona que la ejerce, la autoridad (el piso) suficiente como para articular el funcionamiento del equipo de trabajo. Por supuesto que esto sólo es el punto de partida y el cargo por si sólo no le asegura a nadie la posibilidad sustentable de ejercer influencia sobre otros para la consecución del “objetivo común”.

Pero partamos esta reflexión con una definición de Liderazgo:

“El liderazgo es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser de las personas o en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos.

También se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional (dentro del proceso administrativo de la organización)”.

Si le quitamos la formalidad a esta definición podríamos quedarnos con que liderazgo es: Influir sobre otros/as para cumplir objetivos, cuestión que puede sonar muy fácil pero que sin duda nos deja algunas interrogantes que vale la pena desenrollar, cosa que obviamente intentaré hacer de atrás para adelante, partiendo por los objetivos.

Los objetivos

La gran mayoría de las veces que pregunto a alguien que ejerce un rol de liderazgo, si su equipo de trabajo tiene claro el “para qué hace lo que hace”, responden afirmativamente. Y cuando les pido algunos detalles al respecto, comienzan a caer en orden: La Misión Organizacional; Los Objetivos Estratégicos; Los Objetivos Operacionales; Las Metas del Año. Y yo voy intencionando…: “Pero más chiquito”, “más cotidiano”, “más concreto”, “¿para qué hace su secretaria lo que está haciendo ahorita?” y con más intención aún: “¿qué sentido tiene para ella, estar haciendo lo que está haciendo ahorita”? Es ahí cuando me empiezan a mirar raro, quizás por que les queda la sensación de que espero que lo sepan todo, que esté todo bajo control, pensar al/a líder como un panóptico de carne y hueso

En esta parte, tiro un royo que me gusta mucho sobre el trabajo alienado, en el que no ahondaré en esta oportunidad (Karl Marx, “Manuscritos de 1844”) y que tiene relación con lo perjudicial que es para las personas un trabajo enajenante, sin un sentido, que sea – valga la redundancia – sentido por la persona que pone su esfuerzo en ello. Así en resumen, somos en aquello que hacemos, si lo que hacemos, lo hacemos sólo porque hay que hacerlo, nuestra propia existencia terminará careciendo de sentido. Al contrario, se trata de reconocernos en lo que hacemos, de tener una relación de identidad y orgullo respecto de lo que hacemos, eso debe facilitarlo un/a buen/a líder y a ese rol de facilitador/a le le llama comúnmente: ejercer influencia.

Influencia

En efecto, no da lo mismo “hacer lo que hay que hacer”, que “hacer lo necesario”. La invitación que hago a quienes ejercen un rol de liderazgo, es a enfatizar en sus comunicaciones lo segundo. Es decir, hacer a las personas que componen su equipo de trabajo, parte del quehacer del equipo. No se trata de “bajar” los objetivos de trabajo, se trata de articular objetivos de trabajo en función de las motivaciones, ideas y deseos de personas que los llevarán a cabo, incluido/a por supuesto el propio líder. Generalmente entendemos que liderar, es organizar las acciones de las personas en pos de un objetivo común; lo que propongo es organizar el modo de conseguir un objetivo en pos de las personas, del deseo y sus motivaciones.

Si hubiese que ponerlo en términos de “pasos a seguir”, sin duda el primero es en el/la propio/a líder del equipo. Se trata de reconocer las propias motivaciones y ganas en relación con los objetivos de la organización. ¿Cómo me imagino las metas cumplidas?, ¿cómo me imagino al equipo con el logro de estas?…, la pregunta que suelo hacerle a los/as líderes de equipo es: “Si el logro de los objetivos del mes/semestre/año pudiese verse en una fotografía, ¿cómo sería?…, ¿como sería la luz?, ¿los colores?, ¿los objetos?, ¿las personas?, ¿qué estarían haciendo? todo esto para poner en imagen el objetivo, les pregunto por las sensación de quienes aparecen en la foto, en fin, no se puede trabajar  sólo con indicadores y con la foto es mas fácil establecer un “vínculo de desafío”.

El paso siguiente es previsible, cuando ya tenemos nuestra foto podremos mostrársela al equipo, describirla y evidenciar nuestras ganas, nuestra propia motivación como líderes y repetir el ejercicio pidiéndoles a cada uno/a que imaginen su propia foto, que agreguen elementos a las fotos del los otros a fin de generar una imagen común, un objetivo común. Se trata de generar los vínculos entre las tareas de cada quién y su propio deseo, de que el indicador tenga una forma y que en esa forma exista una evidencia posible de nosotros/as, volviendo a Marx, vernos reflejados/as en los resultados, reconocernos en lo que hacemos.

Puede que esta sea una forma extraña de concebir la influencia, nos han enseñado que influir en otros/as y controlar a otros/as son sinónimos. La apuesta detrás de estas lineas, es que es posible pensar otra forma de influir, de liderar, menos lineal, menos piramidal, mas honesta, pensada desde lo colectivo, desde las personas, desde la voluntad.

Saludos y hasta la próxima.

 

 

 

 

 

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6 Comentarios en “Liderazgo: Del objetivo común, a lo común del objetivo
  1. Pablo Camacho dice:

    Gracias por el aporte, un buen enfoque aclaratorio y para compartir con los nuestros.

  2. Hola Luis, gracias por compartir estos puntos de vista sobre Liderazgo

  3. Hola Luis, mi nombre es Jose Lorenzo Bustamante y trabajo en Catalyst Chile haciendo actividades de team building. Me gustaria juntarme contigo para ofrecerte unas actividades que te pueden servir como herramientas para potenciar el trabajo que realizas. Mi telefono es 569 5516 5858.
    Gracias por tu atención

    • lsaez dice:

      Hola Jose. Estuve revisando el sitio web de Catalyst y me parece que tienen una interesante propuesta, te escribiré a tu correo corporativo cuando requiramos coaching para nuestros equipos. Saludos

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